BIENVENIDO

Hace más de 30 años, mi esposa Sarah y yo llegamos a Lanzarote esperando tan solo disfrutar de un invierno con sol. No obstante, me enamoré de esta isla al instante y para siempre.
Nos gustó todo de ella, su paisaje, tan arquitectónico y delineado; su luz, en constante cambio, siempre espectacular y nunca un cliché; su cultura, tan diferente de la de la España peninsular, tan interesante como antigua; su gente amable, relajada y noble, buena en todo lo que hace.

HISTORIA DEL LUGAR

Empezamos viviendo en una casa de alquiler y pronto compramos nuestra propia casa en Güime. Más tarde compramos otra. Aprendí español y empezamos a venir cada vez más. A nuestro pequeño le encantaba el lugar.

Un día vi el interior de la Casa Tegoya que, por aquél entonces, era un restaurante en la Geria. Supe entonces que no iba a descansar hasta comprar una casa como aquella: una casa antigua española con altos tejados de madera, patios frescos, paredes gruesas y terrazas sombreadas.

Encontré una en Macher. Pero había un problema, estaba completamente en ruinas. Por aquél entonces yo ya había conocido a Heidi Hupe, la entonces propietaria de Casa Tegoya, y, desde ese momento, se convirtió en mi directora de proyecto, mi arquitecta, mi constructora y mi amiga. Sarah y yo vivimos en algunas casas muy acogedoras durante nuestro largo matrimonio: una residencia medieval en Yorkshire y un castillo del S.XIII en Francia, donde Sarah continúa viviendo. No obstante, mi casa favorita es, sin duda, la residencia de Macher.

Su exterior tradicional y modesto esconde habitaciones, patios y jardines interiores de gran riqueza (Sarah es muy buena decoradora). Destacan el jardín egipcio, resguardado del sol, o el fresco jardín acuático marroquí.

Mi mayor dicha en el mundo de los negocios, ha sido poder impulsar a buenos artistas. De ahí, que incorporásemos a la construcción de Macher, un estudio, una residencia de artistas y una galería de pintura.

Y de repente, un día, se puso en venta la horrorosa casa de al lado y no pude evitar echar un vistazo. En cuanto vi la sala de doble altura, enterrada bajo una decoración horrible, supe que la compraría y la convertiría en nuestra sala de conciertos.

Resultó ser una antigua camellera y el resto del desmadejado edifico, antiguo y hermoso. Fue como descubrir una bella durmiente bajo un montón de escombros. Entre Heidi, con su proyecto, Sarah, con la decoración y yo, con mi visión, conseguimos restaurarlo y convertirlo en un teatro y en dos residencias (una que haría las veces de bar y lounge y otra, donde acoger a los artistas visitantes)

INSTALACIONES DE LA SALA DE CONCIERTOS

La sala de conciertos, antigua camellera, ha sido restaurada con riguroso detalle con el fin de crear un espacio de eventos en Lanzarote de gran luminosidad y belleza.

Camel House dispone de una fantástica iluminación, un piano Gran Yamaha, cómodos asiento con capacidad para 100 personas, servicios y un aparcamiento anexo.

Lanzarote es una isla hermosa y espectacular, de paisajes muy variados y con sol durante prácticamente todo el año. Sus escasas precipitaciones, una temperatura media anual de 20ºC y el hecho de encontrarse a menos de cuatro horas de distancia de Reino Unido, han hecho de esta isla un destino de vacaciones muy común. Muchas aerolíneas de bajo coste (Ryanair, Easyjet y Monarch) vuelan a Lanzarote desde las principales ciudades europeas, haciendo que éste resulte un destino accesible al alcance de muchos.

Las atracciones turísticas de Lanzarote son espectaculares y muy variadas: maravillosas playas de arena dorada, surf, navegación y un magnífico buceo. Entre las maravillas naturales de la isla, se encuentran el Parque Nacional de Timanfaya, La Cueva de los Verdes y la laguna de El Golfo. Las inspiradoras obras del artista más famoso de Lanzarote, César Manrique, están distribuidas por toda la isla. Su casa subterránea o el Jardín del Cactus son algunos ejemplos de estas obras.

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